Juventud Rural Emprendedora Procasur
FIDA

Panel 2:

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Objetivo: conocer experiencias de emprendimientos de jóvenes, que permitan identificar aquellos elementos de los programas que han tenido resultados positivos y aquellos que no han operado adecuadamente. Identificar las lecciones que se desprenden de las experiencias y que pueden ser transferidas a otras instituciones de apoyo a proyectos productivos de  jóvenes, que operen en contextos diferentes.

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Entre las principales lecciones se destacan las siguientes:

1.- Una vez que las y los jóvenes rurales deciden entrar en el mundo del emprendedurismo, las primeras barreras que tienen que superar son críticas y burlas de familiares, amigos y vecinos, además de los temores naturales de no saber cómo iniciar y administrar los emprendimientos. Para esto se recomienda trabajar  con un programa psico-educativo para las y los jóvenes y sus familias, con énfasis en la motivación personal, autoestima, equidad de género, habilidades para la vida y vivir bien.

2.- Los principales cuellos de botella son la administración de la empresa y la comercialización de productos o servicios. Para ello, se debe integrar los negocios de las y los jóvenes con las cadenas de valor existentes en los territorios, a partir de la vinculación con otras empresas locales y nacionales.

3.- Promover la asociatividad de los/as emprendedores/as por medio de redes, cadenas de valor u organizaciones, permite manejar la competencia, disminuir los costos, aumentar las ganancias y garantizar mejor sostenibilidad de los negocios.

4.- Es relevante para el desarrollo del negocio que la familia y la comunidad se involucre y apoye el proceso desde el principio. Las familias pueden facilitar el acceso a activos relevantes para el desarrollo de emprendimientos juveniles —como la tierra—, lo que beneficia el despliegue de emprendimientos agrícolas.

5.- Los requisitos de acceso de jóvenes a apoyos o recursos, muchas veces excluyen a la población más vulnerable y no se consideran sus propias capacidades, sino sus credenciales o méritos en la educación formal. En el caso de los y las jóvenes indígenas, es necesario considerar el lenguaje materno de las comunidades para el desarrollo de las capacitaciones.

6.- Los emprendimientos juveniles necesitan contar con apoyos técnicos y dotación de recursos en los momentos críticos de los ciclos de los negocios. Además, la informalidad de los negocios suele impedir la entrega de recursos o apoyos a los y las jóvenes por los marcos normativos que deben cumplir los proyectos. Esta dificultad debe ser atendida y contrarrestada por los proyectos de desarrollo rural en la región. Se recomienda, además, que los proyectos cuenten con metodologías que permitan conocer el perfil de los y las emprendedoras para generar metodologías diferenciadas y adaptadas a sus potencialidades.